A veces no hace falta que haya ocurrido algo “extremo” para que una vivencia deje huella. Un trauma no es solo lo que pasó, sino cómo lo viviste tú, lo que sentiste, lo que no pudiste expresar y lo que tu cuerpo y tu mente hicieron para protegerte.
A veces no hace falta que haya ocurrido algo “extremo” para que una vivencia deje huella.
Un trauma no es solo lo que pasó, sino cómo lo viviste tú, lo que sentiste, lo que no pudiste expresar y lo que tu cuerpo y tu mente hicieron para protegerte.
¿Quieres comenzar a liberarte de esos traumas del pasado?
Si sientes que es momento de priorizar tu salud emocional, estaré encantada de acompañarte.
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